Historia de un Centro
Autora: Lic. Tatiana Corría Mederos
La Escuela Provincial de Artes Plásticas, inaugurada en la ciudad de Matanzas con carácter oficial en el año 1941. Desde ese entonces fue considerado un centro especializado equivalente en calidad a la Escuela de Bellas Artes “San Alejandro“de La Habana.
Sus antecedentes lo enmarca la figura del pintor catalán Alberto Tarascó el cual se instaló en la ciudad y abrió para todos los interesados una Academia de Artes Plásticas que contribuyó al desarrollo de esta manifestación artísticas , generando un amplio movimiento que exigía estudio y recursos que no podía proporcionar el maestro. Se imponía por tanto la creación de una escuela distinta; la Escuela Provincial de Artes Plásticas de Matanzas, que en sus inicios se inaugura con el nombre del propio Tarascó, aunque por breve tiempo.
El mencionado centro especializado a partir de la década del cuarenta comienza a cultivar y a formar profesionales capaces de aprender el empleo de variados materiales con plasticidad, así como disímiles técnicas aplicadas a las Artes Plásticas.
A partir de entonces juega un papel amplio y abarcador. No solo va existir el simple fenómeno que hasta entonces se lograba en academias y colegios privados, de una educación encargada de desarrollar en los estudiantes capacidades, habilidades y hábitos que le permitieran tener una valoración plástica de la realidad.
La Escuela Provincial de Artes Plástica contó con un profesorado de alta calidad conformado entre otros por el Dr. Mario E Llanos, José Felipe Nuñez Booth, Juan Esnard Heydrich, Manuel Rodulfo Tardo, Américo Alvarado Sicilia y su director Alberto Tarascó Martínez.
En el libro de Registro Matriz de la Escuela Provincial de Artes Plástica “Tarascó”, se pudo apreciar que desde el año 1941- 1950 se impartían diversas asignaturas, las cuales eran distribuidas durante el curso y podían variar en dependencia a los planes de estudios. Entre ellos se destacan: Dibujo de estatuaria, lineal, geométrico, nociones de perspectiva, Historia del arte, Anatomía artística, Escultura de estatuarias, Pintura estática y dinámica, Grabado, Xilografía, Aguafuerte, Monotipia entre otras.
En noviembre de 1945 por decreto residencial 1670, la escuela quedó reconocida oficialmente, se organizó el plan de estudios y se adoptó al que regía en la Escuela Nacional de Bellas Artes en San Alejandro.
Para Matanzas constituyó un orgullo poseer en el centro de la ciudad una institución educacional a la altura de la Escuela Nacional de Arte , con una enseñanza artística organizada desde el punto de vista pedagógico y didáctico con el fin de formar futuros profesionales amantes del arte y la cultura. A partir del desarrollo de esta escuela se despliega todo un movimiento ascendente de las Artes Plástica en Matanzas.
Con el triunfo revolucionario la actual Escuela Provincial de Artes Plásticas, transita por diversas etapas. Los profesores y los artistas graduados de este especializado centro docente han marcado pautas en la historia de las Artes Plásticas matanceras.
En los primeros años de Revolución muchos profesores abandonaron el país, sin embargo el claustro conservó a una gran parte de sus antiguos miembros: José Nuñez Booth como primer director en este período, luego marcha hacia la Habana con su esposa Margot Colosía también profesora y comienza a dar clase en la recién fundada Escuela para Instructores de Artes.
Alrededor de los años 60 emergen de la Escuela de Artes Plástica una amplia promoción destacándose el caricaturista Manuel Hernández, con un interés muy marcado desde sus años de estudiantes en la escuela por las tiras cómicas. Durante estos últimos años ha realizado una integración novedosa de la caricatura en la cerámica, lo que le confiere a la manifestación un carácter también decorativo.
Por esta etapa termina sus estudios Manuel Moinello que de inicio realiza una pintura de matiz expresionista e incursiona en el diseño gráfico. De este grupo surge Jesús Gallardo escultor, que trabajó las piezas de pequeño formato.
Luego de trasladada la escuela en 1968 se amplía el espectro de manifestaciones artísticas y desaparece el trabajo artesanal con cuero y los metales.
En 1968 se unen otras especialidades del arte: música y ballet en un mismo centro. Durante el curso 1969- 1970 se traslada la escuela para el antiguo edificio de la desaparecida Escuela Normal de Maestro, con carácter provincial recibiendo el nombre de “Mártires de Bolivia”. Fungen como directores: Juan Esnard, Agustín Drake y José Ramón Fundora Caballero. (1)
De las primeras formaciones de las escuelas de artes fundada por la Revolución, llegan a matanzas los pintores: Ceferino Herrera, Pedro Pablo Oliva, Ever Fonseca, Roberto Fabelo, Waldo Luis Rodríguez, José Triana y Zaida Zorel. Con sus novedosos conocimientos revolucionan los métodos de la enseñanza artística e incorporan un tratamiento de la realidad bastante expresivo al mismo tiempo que dejan sus conocimientos en los discípulos más destacados del período.
Luego despunta un grupo de artistas matanceros reconocidos por su alto nivel de creación : Yosvani Bauta se destaca en lo grotesco, Roberto González entrelaza la pintura con la poesía demostrando sus habilidades técnicas, Mayra Alpízar, lleva al tapiz un mundo muy peculiar donde mezcla recursos plásticos y lingüísticos de una manera feminista y poética. Incursiona en el diseño Juan Carbonell de forma muy novedosa, obteniendo premio con el emblema de Teatro de Cádiz. Rolando Estévez desborda toda su imaginación creadora y recurso estético en el trabajo escénografico. La escultura de cristal en Matanzas la trabaja por primera vez creativamente Carlos Marcoletta. Aporta un gran lirismo a sus composiciones pictóricas y alcanza una reafirmación individual de orden artístico con un predominio elevado de lo imaginario, el artista Hiram Hernández Godoy, trabajando en el rompimiento del espacio bidimensional de la pintura con la realización de instalaciones y performace.
Se destacan entre las recientes promociones de la década en el ISA los escultores: Ulises Niebla combinando los recursos pictóricos y escultóricos de su proyecto – muy novedoso – para la Plaza de la Revolución de Matanzas y Rigoberto Quintana recrea a través del performace, el tema de la crucifixión en la ciudad de Matanzas.
El pintor Enelio Suárez se apoya en la monocromía y el perro como signo, para calar en problemas más del hombre en la época contemporánea.
Otro grupo que termina estudios en la Escuela de Arte de Matanzas y concluye después en la ENA son: Raúl Rodríguez Pérez (Borodino), Carlos Oliva y Armando Rodríguez. Los tres artistas matanceros mantienen una trayectoria destacada, pero Borodino en 1989, obtiene el primer premio del salón que anualmente realizaba el Museo Nacional de Bellas Artes con los artistas de la provincia.
Luego la escuela es trasladada para el Reparto Reynold García denominándose “Alfonso Pérez Isaac”, por la calidad de su trabajo en la formación de artistas ha conservado la categoría de Vanguardia Nacional.
En el decenio de los 90 con la desaparición del nivel elemental de la especialidad de Artes Plásticas en la Escuela de Arte, se abre un conjunto de talleres con el propósito de brindar conocimientos de esta manifestación. Uno de los talleres con tradición en la enseñanza de Pintura y Escultura en Matanzas lo es el Taller Wifredo Lam, destacándose como profesores: Pedro Carmona y Lázaro Muñiz, ambos artistas destacados en la ciudad.
A partir del curso 1995 – 1996 se comienza a impartir nivel medio en la especialidad de Artes Plásticas en la Escuela Provincial de Arte Alfonso Pérez Isaac. Luego se traslada dicha especialidad para la calle Río e/e Jovellanos y Matanzas, nombrada actualmente Academia Provincial “Roberto Diago Querol” dirigida por el artista Ramón Pons.
Roberto Diago Querol (1920- 1957), fue un destacado artista y se desempeñó como profesor en la escuela. Se encuentra entre los primeros pintores que explora el grabado en Cuba y realizó notables xilografías. En 1945 fue designado profesor de Dibujo en la Escuela de Artes Plástica de Matanzas. Realizó exposiciones personales en Buenos aires, San Francisco, México, Madrid. Muere en 1957 en Madrid.
La Escuela Provincial de las Artes Plásticas desde sus inicios hasta la actualidad ha poseído espacios complementarios con el propósito de mostrar los resultados y creaciones de los distintos artistas forjados dentro y fuera de ellos. Siempre estuvo dotada de una importante Biblioteca de Arte, así como valiosas reproducciones de obras artísticas famosas de la que aún se conservan algunas piezas. Por ella estuvieron de paso autoridades importantes que elogiaban su organización o que contribuyeron en sus conocimientos a hacer más fecundo el trabajo del centro. Ha sido núcleo cardinal de la cultura matancera. Su historia es fuente nutrida y manantial que ya ha comenzado su recorrido. La Escuela de Artes Plásticas de Matanzas fue comparada a lo largo de su existencia, con los mejores para ese tipo de enseñanza en el mundo. (2)
(1) Catálogo 50 años de las Artes plásticas de Matanzas .Esp. Investigador, Museo Palacio de Junco. Leonel Capote.
(2) Monografía de la Ciudad de Matanzas (p-221).
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