Drama de vivos y muertos
Fragmento de un hermoso texto escrito por René Fernández Santana sobre Buena Muerte y otras reflexiones. La puesta en escena, de un drama de vivos y muertos como lo definió el maestro René Fernández Santana, continuará en la sala de Teatro El Mirón Cubano todos los fines de semana de julio, el sábado a las 8: 30 p.m. y el domingo a las 5: 30 p.m. Imágenes de Buena Muerte, por Ramsés Ruiz Soto.
La puesta en escena, de un drama de vivos y muertos como lo definió el maestro René Fernández Santana, continuará en la sala de Teatro El Mirón Cubano todos los fines de semana de julio, el sábado a las 8: 30 p.m. y el domingo a las 5: 30 p.m. Según algunos de los que la han visto, como la periodista del semanario Trabajadores Juanita Perdomo, Buena muerte es un canto a la vida, una reflexión sobre nuestras existencias. La estudiante de medicina Yanesis Roque, afirmo, “que nos permitió reflexionar, sobre algo que vivimos y no nos damos cuenta, nuestra propia relación con los pacientes y también nuestra propia tragedia como médicos, al enfrentarnos a situaciones límites. Es dolorosa y a la vez, iluminadoras de problemáticas humanas, que atañen a todos”
El Doctor Adolfo Valhuerdi, reflexionó “sobre la incomunicación, sobre la responsabilidad médica, y sobre la necesidad de comprender el silencio y el dolor de los médicos agónicos. Es interesante el tratamiento de biografías humanas, diferentes, pero con algo que los une, su agonía, con guiños, a clásicos de la literatura universal, como el Orlando de Virginia Wolf, leído desde otra perspectiva, en otro contexto”
Arnaldo Rosas, estudiante de medicina expresó: “Es una obra que fluye, que nos transmite diversos estados de ánimos, emociones: piedad y compasión por los demás. Nos hace reflexionar sobre la vida y lo que podemos hacer o lo que dejamos de hacer. Está por ejemplo, el tema de la eutanasia. Es muy fuerte la imagen de las sillas – camas, de esa pérdida de identidad de los seres agónicos, el trabajo de las luces, las sobras y luminosidades”
El maestro René Fernández Santana escribió: “Ulises es como un puente entre dos descendencias, acompañadas de otras sólidas referencias. Algo complejo para hacerse entender en estos enmarañados espacios del teatro cubano. ¿No se si me hago entender? Sus textos reciben la mejor disciplina de los que le antecedieron, pero su ahora esta nutrido de tendencias que atribuyen un lenguaje con signos en su escritura con mas elaborado a su tiempo. Los temas o argumentos a los que se enfrentan y debate son asumidos cara a cara con la inmediatez de la realidad que se vive, sin fachadas ni medias tintas con una sinceridad filosófica que sorprende. Los contextos sociales e ideológicos se sumergen y exploran su obra nutrida de una latente realidad, no carente de ficción, mantiene y tiene las vitales letras de la gramática teatral tradicional, el respeto a las leyes clásicas; pero colmadas por la rebeldía existencial de hacerse entender con códigos literarios y el decir teatral de la escena. Su visita a la diversidad de lenguaje textual son muy propio de caracteres, directos, nada imprecisos, sus diálogos, replicas y la construcción de los accidentados sucesos de los conflictos tantos externo de la estructura del texto como interno de los personajes, son texturas que se fusionan y tienen la teatralidad de contenidos traducidos nada formales, construye y profana con destrezas las soluciones dramáticas sin regodear su propio diseño escénico. Ulises hace locución de su época, con responsabilidad, respeto y pasión, con una mirada conmovedora del hombre y sus encuentros con la vida. Pienso que todo lo que he dicho son posibles características de su literatura dramática. Me emociono la limpieza del escenario y el espacio tomado por una blancura religiosa, es como la gloria, un espacio no contaminado, en antagonismo con el color que visten los personajes, sus pieles y sus enfermedades. El comenzar de la representación con esa fuerte diagonal de la entrada de estos tres enfermos empotrados en sus intensos males es impresionante, es un cortejo fúnebre, son viajeros, peregrinos que van en el transito de la vida a la muerte”
Buena muerte, sigue en escena, repletando la sala y abierta a nuevas experiencias humanas
“Creo que cada ser humano que la vea, va a encontrar algo de él en la puesta. O algo de otros; pero nadie pasará sin experimentar algo distinto. No importa que seas un joven y la muerte te sea ajena, porque la obra habla de la vida” - apuntó un estudiante encuestado por Siga la huella de nuestros espectáculos.
Ana Margarita Gil.
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