Matanzas enardecida por el mambo: retorno de Pérez Prado

Casa Natal de Dámaso Pérez Prado

La celebración por el centenario de uno de los músicos cubanos más admirados universalmente, genio musical de todos los tiempos, convocó a la ciudad de Matanzas momentos de absoluta pasión, provocados por el ímpetu del dramaturgo Ulises Rodríguez Febles y un equipo de trabajo heterogéneo. De un programa intensísimo gozó esta tierra, para el retorno en la víspera de sus cien años, del cubanísimo hijo suyo, Dámaso Pablo de Jesús Pérez Prado, rey del mambo.

Específicamente desde la Casa de la Memoria Escénica –y desde hace más de dos años- se logró en solo tres días un fin de semana de fiesta junto a las manifestaciones del arte, en las que hubo “mucho mambo”, y el teatro vino a coronar o ser el  plato fuerte con el estreno mundial de la obra “Yo soy el rey del mambo” por el grupo mexicano Conjuro Teatro, bajo la dirección de Dana Stella Aguilar.

Con el apoyo del Consejo Provincial y Nacional de las Artes Escénicas, el Partido y el Gobierno en la Provincia, la Dirección Provincial de Cultura, la colaboración de Ediciones Matanzas, entre otras instituciones, varias personas que se sumaron a la celebración, coordinada y organizada por el dramaturgo Ulises Rodríguez Febles, director del centro cultural y autor de la obra de la Cía. Conjuro Teatro, convocó con su perseverancia a aquellos estudiosos, investigadores, escritores cercanos a la figura del admirado músico “cara e´foca”, renovador de la música antillana.

La fiesta involucró a todas las artes, no solo la música, también el cine, la danza, el teatro “el plato fuerte”, las artes plásticas… que iniciaron el Coloquio Internacional por el centenario de Pérez Prado, el invitado fue el artista Adrián Socorro, quien desde una aproximación del retrato recrea la figura del exótico músico.

Entre los invitados admiradores del “rey del mambo”, se encontraban Radamés Giro, uno de los más enciclopédicos conocedores y estudiosos de la música cubana, con una ponencia que reconoce la trayectoria musical del genio Pérez Prado, la caracterización y aportes a la historia de la música de este continente y de nuestro país.

Rafael Lam, especialista de la Fonoteca de Cuba remite a sus investigaciones sobre el tema y a sus 25 publicaciones, que en su mayoría dedica buena parte a la impronta universal de Dámaso especialmente en la sonoridad de la isla. Por su parte, Gloria Torres, importante realizadora y directora de espacios musicales en el ICRT, reestrenó el documental “¿Quién inventó el mambo?”, con entrevista y grabaciones, fragmentos de filmes en los que participara. Rosa Marquetti abordó los conciertos escritos por el insigne músico matancero de manera encomiable.

Vivian Martínez Tabares, asesora teatral de la puesta de Conjuro y directora de la Revista Conjunto, reconoció en su ponencia sobre el rasgo performático indisolublemente ligado a la creación y actuación del irrepetible Pérez Prado. También, Ana Valdés Portillo, periodista nuestra estrenó su documental sobre el músico en Matanzas, y su formación, con énfasis en una lectura contemporánea desde la vigencia de su creación en el conservatorio de música, así como intento de diálogo con los preparativos del evento, y la lectura contemporánea hecha por los miembros de la compañía mexicana y personal involucrado en el proceso de trabajo en Matanzas.

La gran ovación del viernes antes del estreno de Conjuro, fue reservada para la Sala Pepe Camejo, con el estreno del working progres de Teatro de Las Estaciones, bajo la dirección de Rubén Darío Salazar y Yadiel Durán, intitulada “Esa cosa loca”, un teatro coreográfico cómplice de nuevas tendencias conceptuales y estéticas, que develó una limpieza en los movimientos y múltiples formas de bailar el mambo y otros ritmos fusionados, y sobre todo la apuesta de su vigencia, provocación y estímulo en los más jóvenes.

Para un segundo momento el sábado estuvo invitado el amigo personal de Dámaso en los últimos 25 años de vida del músico, el periodista de La Jornada de México, Iván Restrepo, quien abordó todos los detalles desde su llegada al país azteca y toda su presencia en cabarets primero, después en el teatro y finalmente en el cine, con detalle de documentación patrimonial, imágenes de los artistas involucrados en cada una de sus actuaciones, con el mayor registro de fotografías, grabaciones y de filmografía que se pueda tener del genio Pérez Prado.

A destacar que todo este acervo de su archivo personal y de la fonoteca y cinemateca mexicana la deja para ser conservada en Matanzas en la Casa de la Memoria Escénica. Seguidamente, tuvo lugar la presentación de las publicaciones, un panel sobre la primera y más completa biografía que se haya escrito sobre nuestro músico, el libro del investigador musical colombiano Sergio Santana Archbold, Pérez Prado: que rico mambo!, que fue dado a la luz por la publicación de Yanira Marimón y Ulises: Mambo, que rico ééé! de Ediciones Matanzas.  

Un libro muy profundo con una riqueza de información invaluable que todos los matanceros debiéramos buscar, y que el autor abordó sobre su proceso de concepción. Alfredo Zaldívar, director de Ediciones Matanzas, rigió la presentación de un libro polémico en su criterio debido a la selección de los artículos que contuvo la Casa Editora Matanzas. Otro especialista e investigador musical pero de la Fonoteca de México; Pável Granados ofreció su presentación poético- dramatúrgica al estilo de un guión radial de elevado vuelo, sobre todo lo conservado por su país, este último entregó una importante donación de la vida y obra de Agustín Lara, entre otros materiales.

En la mañana del domingo en la casa natal de Pérez Prado se develaron 3 tarjas conmemorativas, de Cuba y México, por el centenario de su natalicio. Entre los firmantes se encontraba Armando Manzanero, presidente de la Sociedad de Autores y Compositores de México; y en otra Iván Restrepo y amigos del músico en ese hermano país. La Tarja de Cuba fue concebida por el artista Edel Arencibia que incluye una caricatura hermosamente recreada. La actuación por la parte escénica correspondió al Proyecto Renacimiento, Danza Espiral y Teatro el Mirón Cubano con su performance “Lluvia de palabras”.

Al cierre del coloquio, Leopoldo Gaytán Apaez abordó la presencia de Pérez Prado en el cine mexicano hasta 1952. Y por último Juan Francisco González promotor y productor de la Sonora Lira Matancera, hizo énfasis en la primera etapa de formación en su ciudad natal.

El domingo 10 de diciembre en la tarde,  proyectos comunitario de Matanzas se dieron cita en el Parque de la Libertad con un concurso para bailar mambo, coordinado por Marlen Romero y su proyecto Corcel de Esperanza. Una acción que cada año se celebrará para recordar la música de Pérez Prado.

Esta fiesta de tres días culminó con la Gala en la Sala White de Matanzas, dirigida por el maestro René Fernández, premio nacional de teatro, en la que danza, canto, música y teatro rindieron tributo al Rey del Mambo.


 

Articulista: