Como un otoño en la memoria

Emilio Ballagas apenas puede dormir esta noche,
sabe que la tristeza acaricia sus manos y el tiempo
se desvanece en las cuartillas
como diálogo oculto entre las sombras.
Pero son otros los paisajes, los rostros perdidos
en la ciudad y él tan solo simula estar frente al mar,
ante la eternidad que descubre junto a sus versos,
a las flores marcadas por la lluvia al borde del camino.
Todo es el silencio, es ese temor extraño
que se hunde cada día en su olvido.
Apenas las voces en la calle y siente otra vez
un gusto de otoño en la memoria
y no es la noche la otra mitad de su cuerpo,
no es la sombra un juego de palabras
al borde de tantos papeles escritos.
Entre sábanas sucias de otros tantos cuerpos
Emilio Ballagas solo contempla la luz desmenuzada
por ese mundo que no sabe si la soledad es un descanso
o el aire más extraño de la ciudad.
Ahora solo quiero dormir, llorar como una isla habitada por fantasmas.
pero en medio de la noche nadie puede garabatear
su nombre entre los pechos nocturnos de esta habitación,
y busca las lejanas lágrimas, el tibio regazo de los amigos
cuando solo el mar mira a sus ojos como el oscuro silencio de la noche.

 

LUIS LEXANDER PITA

Retorno de Ballagas / Lina de Feria

Ballagas y Cernuda: elegía marina o los jóvenes sin nombre / Rafael Díaz Pérez

Ballagas y la poesía nueva / Luis Álvarez Álvarez

La poesía nueva / Emilio Ballagas

Emilio Ballagas descifra a Serge Lifar / Roberto Méndez

Ballagas en persona / Virgilio Piñera

 

 

 

 

 

 

Revista Matanzas. Revista Artística y Literaria

Ediciones Matanzas, Cuba, 2008