Martí, 1917 – 2003


l otro día en la casa
en terrible situación
le corté el rabo a un lechón
para resolver la grasa.
Como era bastante escasa
lo asé con un plato abajo
lo apreté y con gran trabajo
unas goticas echó:
aquel rabito quedó
que parecía un estropajo.

Al otro día una vecina
de las que viven al lado
le dije que habían matado
un cochino en La Trichina.

Montó en una Bejovina
y lo halló llegando a Itabo.
- Viejo, no se ponga bravo
y véndame una librita.
Y el viejo dijo: - Viejita,
lo que me queda es el rabo.

En fin yo cogí el rabito
y pudimos ese día
con la grasa que tenía
preparar un ajiaquito.
Pero después, Dios bendito,
de la casa soy esclavo,
y al no tener un centavo:
mi vieja está días enteros
atrás de los carniceros
a ver si resuelve un rabo.

El verso improvisado es de esas manifestaciones de lo popular que en Cuba siguen trasmitiéndose de generación en generación. El humor es uno de sus temas más recurrentes. Dos generaciones, dos ramas de un mismo árbol, vienen a La Remocinación, como testimonio de esa fuente inagotable que es la poesía de los pueblos.

Quién no ha visto amanecer / Irán Caballero

Improvisaciones / Yoslay García Lausurique

 

 

 

 

 

Revista Matanzas. Revista Artística y Literaria

Ediciones Matanzas, Cuba, 2008