

En los últimos años Producciones Colibrí, sello discográfico del Instituto Cubano de la Música, ha ocupado un lugar imprescindible en el campo cultural de nuestro país. Su propósito fundacional fue cubrir un espacio olvidado o poco explotado hasta el momento por las casas disqueras cubanas. Varias son las colecciones que Colibrí se propuso defender desde un inicio, destinadas a registrar a los jóvenes jazzistas, los intérpretes de la música popular y tradicional, entre otras vertientes. Pero sin dudas uno de los empeños distintivos es la producción dedicada a la música de concierto, dígase la coral, de cámara y sinfónica; con énfasis en los compositores cubanos.
Muchos han sido los aciertos de la joven disquera en tal sentido, algunos de ellos laureados en la Feria Cubadisco que se celebra cada año. El primer Gran Premio que obtuvo Colibrí en dicho certamen fue en 2007, con el CD-DVD Heitor Villalobos/Cinco Conciertos para piano y orquesta, proyecto liderado por el pianista matancero Ulises Hernández. Defensor indiscutible de nuestro patrimonio cultural, Ulises ha emprendido junto a Producciones Colibrí otros esfuerzos meritorios como el tríptico Serenata Cubana, con obras inéditas de Ignacio Cervantes, también premiado en Cubadisco 2007, y más recientemente el DVD Mozart en La Habana.
Este último título podría haber parecido un tanto alejado de los propósitos de la casa discográfica, ya que grabar a Mozart no resultaba nada novedoso si tomamos en consideración la importancia y veneración que el mundo entero le ha profesado durante dos siglos y medio. Sin embargo, la inteligencia e inventiva de Ulises Hernández le hicieron concebir la primera filmación mundial de todas sus Sonatas para piano, en tanto se incluyen, además de las diecinueve Sonatas para piano solo, las seis escritas para piano a cuatro manos, la única que compuso para dos pianos y sus tres Fantasías.
Este no es más que el registro de aquellos recitales que durante el año 2006 reunieron en La Habana a once pianistas cubanos de varias generaciones, a raíz del aniversario 250 del nacimiento de Mozart. Ellos fueron el propio Ulises, Víctor Rodríguez, Roberto Urbay, Yleana Bautista, Elvira Santiago, María Victoria del Collado, Marita Rodríguez, Yanet Bermúdez, Pedro Rodríguez, Fidel Leal y Leonardo Gell.
Mozart en La Habana presenta esos ocho conciertos en vivo, mas la singularidad del DVD está -y de ahí su título- en que combina imágenes de los pianistas en plena actuación con secuencias de la capital cubana. Así, se nos deleita con las calles, sus edificaciones, patios, interiores, monumentos, paseos, parques y hermosos detalles que quizás pasen inadvertidos a la vista de un transeúnte común, pero que en el material alcanzan un lugar protagónico con la excelente fotografía de Víctor Dennis; como si la música de Mozart estuviese ligada desde antaño con los parajes de La Habana. Y créame que por momentos cualquiera llega a dudar de la veracidad de dichas imágenes. Tal parece que fuera ésa la ciudad de Mozart y no la nuestra, pero el ojo de un artista logra extraer lo más bello de esos sitios habaneros, muchos de ellos fruto de la restauración emprendida por la Oficina del Historiador de la Ciudad, a cuyo artífice, el Dr. Eusebio Leal Spengler, está dedicado el DVD.
Precisamente, el 17 de noviembre de 2007 fue develado en un jardín del Casco Histórico de La Habana un conjunto escultórico en homenaje a Wolfgang Amadeus Mozart que donara el Estado Federal Austriaco de Salzburgo y el escultor A. Thunswaldner. Para la ocasión vino Johanes Honsig-Erlenburg, Presidente de la Fundación Internacional Mozarteum, institución por excelencia que se encarga de promover y preservar la obra del compositor. Al saber del proyecto que se gestaba en La Habana por el pianista Ulises Hernández y todo el equipo de trabajo que daba las pinceladas finales al DVD, el señor Honsig-Erlenburg, entusiasmado y sorprendido, no vaciló en dar a conocer en su país la maravillosa idea cubana.
Cada año, alrededor de la fecha del nacimiento de Mozart, se celebra en su ciudad natal un prestigioso festival que lleva su nombre, al cual acuden algunos de los mejores músicos de la actualidad. Siempre corresponde realizar una actividad en la propia casa donde viviera éste gran parte de su vida. En enero de 2008, tan alto honor fue reservado para la presentación del DVD Mozart en La Habana. Fue entonces que invitaron a Ulises Hernández para comentar al respecto y ofrecer además un pequeño recital con obras de este compositor y del cubano Ignacio Cervantes. Así, la prensa y los especialistas austriacos supieron de lo que se hizo en una isla tan distante y diminuta, donde Mozart también ha hecho ya historia.
Fue aquella la primera vez que el material de Ulises Hernández y Producciones Colibrí pudo ser apreciado por el público. Un sueño así nadie lo imaginó cuando se comenzó a gestar, mas no se puede negar que constituyó un inicio importante, el hecho de haber sido presentado en el mismo espacio donde Mozart concibió tantas melodías, quizás muchas de las que después fueron sus Sonatas y Fantasías para piano.
Ya el DVD Mozart en La Habana se encontraba inscrito en la competencia anual de la Feria Cubadisco. Cinco nominaciones obtuvo en las categorías Solista Concertante, Grabación in situ, Diseño de DVD, DVD Espectáculos y DVD Multimedia. Finalmente, cautivó también al comité de Cubadisco y mereció el Gran Premio y los Premios de Solista Concertante y DVD Espectáculos, además del Premio al mejor productor del año para Ulises Hernández.
Creo que estos lauros son el reconocimiento a la ardua labor emprendida por un numeroso equipo de músicos y técnicos que hicieron posible un producto artístico del cual nos podemos sentir orgullosos todos los cubanos. Y es que Mozart en La Habana propone una estética diferente a lo que anteriormente se ha hecho en nuestro país en materia discográfica. Así se convenció también el jurado que analizó los más de cien fonogramas en competencia.
Debo mencionar entonces la maestría de Julio Pulido Jr., responsable de la grabación y masterización sonora; cuya mano fue decisiva para lograr un sonido lo más homogéneo posible ente los tres pianos Steinway and Sons ubicados en el Teatro Auditórium Amadeo Roldán y la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, escenarios de los recitales.
Otro acierto es el diseño de Juan Carlos Viera, con una concepción muy sobria y elegante, tanto en la portada como en el interior del estuche, y las notas discográficas del maestro Roberto Chorens, que anticipan mucho de lo que sucederá después, al menos ese encanto hecho palabra. Asimismo, la realización audiovisual a cargo de René Arencibia, la edición de Alián Hernández y la autoría del DVD de Abel Machado. Esta valiosa lista se enriquece también con la sensibilidad de Marta Bonet e Iván Giroud, quienes, desde Producciones Colibrí y la Casa del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, colaboraron decisivamente con el proyecto.
Ya el público cubano tuvo la posibilidad de adquirir el estuche Mozart en La Habana durante un concierto especial de presentación que convocó a ocho de los pianistas, el pasado 16 de julio, en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís. Convencido estoy de que todos sabrán valorar este regalo que hoy se nos ofrece. Así, el inmortal Wolfgang Amadeus Mozart tendrá un pretexto más para quedar eternamente ligado a La Habana y que ésta, a su vez, lo acoja como a un hijo en adopción. Creo que todo aquel que se acerque a Mozart en La Habana escuchará, tras cada paseo por la ciudad, las bellas melodías mozartianas asociadas a sus rincones. Si así sucede, este DVD habrá quedado no sólo en la memoria de sus receptores, sino en la percepción de una nueva urbe: resultado de la perfecta comunión cultural que él representa.
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