Esta revista es otro tramo de ese largo peregrinaje que ya dura más de doscientos años, camino del patíbulo, alzando una infinita plegaria junto a Plácido.
Matanzas vuelve a mirar, con los ojos del poeta, al mar inmenso, al río silvestre, al cielo infinito, a la incertidumbre.
Gabriel de la Concepción sigue inquietando a estudiosos y poetas, al erudito y al ingenuo, a sus lectores.
No hay camino desbrozado. A ratos se confunden luces y sombras; misterios que parecen develar algo, vuelven a disiparse en los intríngulis de la historia.
Con Plácido seguimos improvisando, especulamos, somos inocentes y conspiradores. La vida, con sus dobleces y sus vuelos, está en su obra y en su corta, azarosa y fecunda existencia.
Esta revista es otro tramo de ese largo peregrinaje hacia Plácido.