El siguiente texto obtuvo uno de los premios de la primera edición del Festival del Cuento Muy Breve La Malva Azul, auspiciado por la Asociación de Escritores de la UNEAC en Matanzas, el 6 de mayo de 2009.
Se dejó caer interminablemente en el vacío. Sólo al final sintió el tirón de la cuerda y un último soplo que le indicaba el inicio de todo término. Algo que lo haría para siempre una fruta.