Artistas e Intelectuales

Rene Alberto Fernández Santana (Matanzas, 8 de abril  de 1944) Dramaturgo, director artístico, promotor, diseñador, coreógrafo y pedagogo. De formación autodidacta. Director del Grupo Papalote. Miembro de la UNEAC y del Grupo de Expertos para niños del Consejo Nacional de las Artes Escénicas....

 

 

 

José Manuel Espino García: (Matanzas, 1966) Dramaturgo, poeta, narrador y promotor cultural. Licenciado en Economía. En el año 2000 recibió la Distinción por la Cultura Nacional. En el año 2000 representó a Cuba en el Congreso Internacional del IBBY celebrado en Cartagenas de India, Colombia...

 

 

 

Premios

El Concurso lo patrocina la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales (ANCI) con carácter anual y en las manifestaciones de artes plásticas y literatura. El evento se realizó en la Casa de Cultura municipal Julio Reyes Cairo  y abarca las enseñanzas primaria y secundaria.Fotos: Tomada por Roberto Muñoz, Comunicador Cultura Colón, pioneros premiados.
 
 
 
 

Cada año, todos los niños y jóvenes en edad escolar y estudiantes universitarios pueden participar en este concurso,convocado por El Ministerio de Cultura, la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, el Ministerio de Educación, el Ministerio de Educación Superior, la Oficina del Programa Martiano, el Centro de Estudios Martianos, la Sociedad Cultural José Martí y la Unión de Jóvenes Comunistas y la Organización de Pioneros...

 

 

Agrupaciones e Instituciones

El Circo Atenas en los últimos lustros del siglo XX se convirtió en una de las más importantes carpas del país, su trabajo sólo se  igualaba  al del Circo Nacional.  Esta compañía, sin embargo, no posee un estudio que recoja su origen y evolución. Nombres como Pastrana, Ernesto Laya, Ramón Cruz, Demetrio Martínez, Diwaldo Ventosa y los Araujo por sólo citar a algunos de los que junto a un grupo de empleados supieron en una época de nuestra historia, no tan  lejana de la actual, que el movimiento circense de nuestra provincia fuera reconocido en todo el territorio nacional por el Circo Atenas.

Danza Espiral: una fusión legitima para ver danzar a Cuba. Sobre la Compañía Danza Espiral del  Consejo Provincial de las Artes Escénicas Matanzas. Cuba. Con un particular estilo dentro del movimiento cubano de danza contemporánea, en  su  variado repertorio  se fusionan  lo folclórico, lo contemporáneo  y lo moderno mediante una genuina confrontación de estilos y tendencias. 

Desde Nunca-Jamás -tercer cañonazo-

02/18/2011 15:58
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Desde Nunca-Jamás

José Manuel Espino

CUADERNO DE LA ISLA
Aun bajo la lluvia, los niños sueñan con ser Peter Pan, Wendy, ¿y por qué no?, el Capitán Garfio, a quien pudiera deberse el conjuro terrible para que pertinaces gotas se adueñaran un poco de la Cabaña. Sin embargo, hay palabras mágicas que todo lo pueden, baste decir Amambrocható y se regresa al rinconcito reservado para la infancia.

LA BUENA SOMBRA
               Quien a buen libro se arrima...
Sombra sonora y clásica, verdor reconocible el obsequiado Por el mar de las antillas anda un barco de papel, de Nicolás Guillén. Advierte el inmenso autor: Poemas para niños mayores de edad, intuyo que nombrando más que cifras el necesario crecimiento del lector al adentrarse en sus páginas, porque sería difícil no abandonarse al disfrute pleno de esos versos; a veces como una leve caricia –no es baladí que el primer poema se llame Suave amiguito–; a veces ciertamente enigmático –¿Quién eres tú?
La belleza del libro también se alcanza con la armonía de las capitulares e ilustraciones realizadas por Rapi Diego, preciosismo exuberante cómplice en su lectura de los poemas e inspiradores de la misma sensación del movimiento que propone un texto como Barcarola. 
El mar con sus ondas mece
la barca, mece
la barca junto a la costa
brava, la mece
el mar.

Del hondo cielo la noche
cae, la noche
con su gran velo flotando
cae la noche
al mar!

BRÚJULA PERSONAL: Unicornio, editorial de La Habana, aparece esta vez en la 20 Feria del Libro con el poemario Criaturas del campoverde, de Orestes Espinosa Marrero y la obra de teatro Retablo para una flor, de Raúl Hernández Ortega, además de dos minilibros: La Tijera, de Michael García Pérez y El último deseo, de Enrique Pérez Díaz.

LA TAREA PARA HOY: Asistir a las 11.25 a.m. al Pabellón Tesoro de Papel para la presentación de la Colección Alba-Bicentenario: La montaña que truena y otras leyendas de América, de autores varios; Cuentos para soñar un país, de autores varios; El legado mágico, de Rigoberta Menchú; Simón era su nombre, de Edna Iturralde; Manuelita Sanz, una mujer toda mujer, de Víctor Joaquín Ortega y Mikel Luis García (Gente Nueva); libros para festejar la hermandad de unos pueblos decididos a reconocerse en la luz.

 

MENSAJE PARA LA NIÑA DORALINA:
                     –encontrado en una botella
                               cerca del mar de la Cabaña–
Tal vez se quedó dormida sobre el tapiz esmeralda, dibujó la primavera
para que la acompañara. Como prenda en su equipaje las imprescindibles alas
para recorrer el monte y despertar la mañana.
Claman las flores del campo por el pétalo que escapa, los poetas al cantar
perciben que un verso falta. Reina el silencio en su voz, ya no brotan las
palabras, irradian desde el papel –eterno duende con alas–.
CARMEN BACOT

LA MINIENTREVISTA

         Cuando despertó el entrevistado todavía estaba allí…

Nombre y apellidos: Armando Morales
Profesión: Titiritero
El Guiñol Nacional es una ventana para asomarnos al inquietante mundo del teatro para niños en Cuba, ¿cómo ve Armando Morales la relación entre escena y escritura?
La escritura dramática de las piezas concebida para el teatro de figuras animadas, especialistas e investigadores la califican como “partitura”, término muy apropiado que, de cierta manera, propone un término más a fin a la entidad del instrumento títere. En cuanto al diseño, selección de materiales, construcción y terminado del títere demanda la disposición de su principal  objetivo: el movimiento. Si en el instrumento musical su maestría se fundamente en la calidad del sonido, en el títere se manifiesta en la posibilidad y riqueza del movimiento. Los niños se han apropiado de los espectáculos titiriteros gracias a su fascinante hechizo y el encantamiento mágico de sus artimañas, aunque las mañas del títere, desde su dramaturgia espectacular, es teatro para todos. Los años fundacionales del Teatro Nacional de Guiñol, bajo la sabia tutela de los hermanos Camejo, nos descubrirían lo que el maestro Rine Leal en una crítica sobre el Don Juan Tenorio, sentenció: “… cuando un texto dramático es servido con eficacia teatral, poco importa si los actores son de carne y hueso o de maderas cubanas, o de las dos cosas”.
¿Piensa que se valora en su real magnitud los aportes de la dramaturgia para niños y jóvenes en las letras de Cuba?
Salvo las reales iluminaciones de dramaturgos fascinados con el arte de los títeres como Dora Alonso, Freddy Artiles, Fidel Galbán, Esther Suárez, René Fernández y los jóvenes de los cuales esperamos sus obras, la valoración es insuficiente. Aquellos que se dedican al arte dirigido a los niños, en las que se incluye a los dramaturgos, parecieran que no alcanzan magnitudes importantes para el arte y la cultura nacionales. Como prueba, basta revisar el catálogo de nuestras editoriales para descubrir la ausencia de piezas de teatro para niños y el de títeres. Salvo las especializadas Tablas-Alarcos, y Gente Nueva a las que se suman Ediciones Matanzas y Editorial Cauce es casi nulo el acercamiento a la literatura dramática de la especialidad. ¿Cuándo tendremos en “nuestras propias manos” un volumen editado por Letras Cubanas sobre la dramaturgia nacional dirigida a los niños?
Su correo electrónico armandotiteres@cubarte.cu, expresa un compromiso, una voluntad de consagración. ¿Qué libros  leía apasionadamente el niño Armando Morales, cuáles quisiera haber escrito el hombre de teatro reverenciado por todos?
Leía todo lo que caía en mis manos. Los periódicos de la época, la revista Bohemia y Carteles. Aunque pareciera un anacronismo en un niño de origen campesino, la atrayente Life. Es en el año 1959, cumplidos los diecinueve años, que se inició, verdaderamente, la voracidad por la lectura. Leía a los autores cubanos y, sobre todo, en mis años de estudiante de teatro, la obra de los grandes dramaturgos, desde Esquilo, hasta S. Beckett. No necesito haber escrito los títulos que aún me continúan apasionando, ellos ya los hicieron.