Palabras pronunciadas por René Fernández Santana en el coloquio por el 15 aniversario de TEATRO LA PROA

René Fernández Santana

Por: René A. Fernández Santana

(Palabras pronunciadas por René Fernández Santana en el coloquio por el 15 aniversario de TEATRO LA PROA. (1ero de Junio-10:00 a.m. en su sede del Centro de Teatro y Danza de la Habana)

¡TEATRO LA PROA CUMPLE 15 AÑOS!

 LA PROA, LA INSTITUCION, SU ABARCADORA PROYECCION, SU ESPACIO, LA TROPA, LA FAMILIA, LA ESCUELA, LA BIBLIOTECA, LOS MUSEOS, Y OTROS LUGARES SOCIALES DE LA HABANA VIEJA Y LOS SERES QUE LA HABITA Y LA HACEN VIVIR.

Teatro la Proa es uno de los pocos proyectos, digo proyecto por no decir colectivo, digo colectivo por no decir institución y me comprometo en decir institución titiritera, que ha asumido con eficacia el discurso de la realidad cultural actual cubana. Si algo caracteriza a esta tropa es su vocación al arte titiritero. Ha sabido acumular experiencias validas en el tránsito de sus creadores por agrupaciones y maestros con rica diversidad creadora y estas relaciones artísticas y técnicas se han vinculado estrechamente al imaginario titiriteros de este colectivo. Sus aspiraciones se proyectan a una superación continuada en sus 15 años de vida creadora. Nuestra propia naturaleza del universo titiritero se entronca en la existencia de la lucha por una memoria continuada y estas personas están tatuadas con esos símbolos. Han ideado y son emprendedores de un modesto centro irradiador de renovados componentes que se vinculan a objetivos de alianzas, convenios e interrelación, esto reafirma que su labor de la escena se concibe o piensa más allá del trabajo del retablo. Muestra es su marcado y fuerte trabajo comunitario en la zona donde se instala su espacio laboral y otros; donde se ilumina el trabajo cultural con niños, adolescentes y jóvenes mediante encuentros, talleres, concursos, exposiciones  y otras relaciones sociales con objetivos de crear motivaciones, pensamientos, sensibilidades. Ya son iniciadores de un evento que considero necesario para alimentar y poder apreciar el fluir de nuestro arte en la capital del país. Su presencia latente en todos los espacios, talleres, eventos, festivales, encuentros, temporadas, coloquios y otras nombradas acciones, no solo en el país sino en otros espacios internacionales. Su colaboración técnica a agrupaciones nacionales e internacionales, entregando honrosamente procesos de trabajos artísticos y técnicos, como son dramaturgia, puesta en escena, diseño general, su confección y animación de figuras.

Sus compromisos muy establecidos y cambiantes en los valores que han ido acumulando e integrando, su estética definen variados perfiles de lenguajes en técnicas de animación y la iconografía de diseños. Toda esa riqueza de visualidad concebida por una profunda artesanía incentivada por tradiciones en diversas manualidades que complementan una imaginería desbordante de creatividad.

Su versátil exploración en lo escenográfico de los espacios escénicos titiriteros, estas zonas artísticas interactuando estrechamente con las figuras, los animadores, y sostenida por una accionada dramaturgia para la imagen titiritera.   Ejemplo de ellos son la continuidad y el desarrollo de sus puestas en escenas para diversos públicos. Su auto-dramaturgia en espectáculos de perspicaz ligera factura dramática, pero con autoral eficacia del disfrute de los sentidos con el espectador a quien se dirigen. Su solidez en estructura y contenidos en versiones de clásicos para la escena titiritera. Su apreciable labor de relaciones de promoción, convocatoria y otros medios notables en su comunicación social.

¡FELICIDADES!


 (Nota de René Fernández)

Y por suerte para todos hoy existen espacios y voces autorizadas para dialogar estos acontecimientos del tronco titiritero cubano.


 

Manifestación: