4.4. Distribución geográfica

La obtención de datos geográficos de los desarrolladores es una cuestión que todavía ha de ser abordada de manera más científica. El problema que presentan los estudios cuyos resultados se están mostrando en este capítulo es que al tratarse de encuestas en Internet abiertas a todo aquél que quiera participar, la participación depende mucho de los sitios donde se haya anunciado, así como de la forma en que se anunció. Para ser estrictos, cabe mencionar que las encuestas no buscaban representatividad en este sentido, sino más bien obtener la respuesta y/o la opinión del mayor número posible de desarrolladores de software libre.

Sin embargo, podemos aventurarnos a hacer unas cuantas afirmaciones al respecto, a sabiendas de que los datos no son tan fiables como los expuestos con anterioridad y que el margen de error es, por tanto, mucho más grande. Lo que parece un hecho constatable es que la gran mayoría de los desarrolladores de software libre provienen de países industrializados, siendo escasa la presencia de desarrolladores de países del llamado tercer mundo. No es de extrañar, por consiguiente, que el mapa de desarrolladores del proyecto Debian debian:developer-map, por poner un ejemplo, concuerde con las fotografías de la tierra de noche: allí donde hay luz -léase donde hay civilización industrializada- es donde suelen concentrarse en mayor medida los desarrolladores de software libre. Esto que en un principio podría parecer lógico, contrasta con las posibilidades potenciales que el software libre ofrece para países del tercer mundo.

Un claro ejemplo lo podemos encontrar en la siguiente tabla, que contiene los países de origen más frecuentes para los desarrolladores del proyecto Debian a lo largo de los últimos cuatro años. Se puede observar una tendencia a la descentralización del proyecto, algo que se constata en el hecho de que el crecimiento de los desarrolladores en Estados Unidos -el país que más aporta- es inferior a la media. Y es que, por lo general, los países han conseguido doblar el número de voluntarios en los últimos cuatro años, siendo Francia el ejemplo más claro en este sentido, ya que ha conseguido multiplicar por cinco su presencia. Considerando que los primeros pasos de Debian tuvieron lugar en el continente americano (en particular en Estados Unidos y Canadá), podemos ver que en los últimos cuatro años ha sufrido una europeización del proyecto. Suponemos que el siguiente paso será la ansiada mundialización con la incorporación de países sudamericanos, africanos y asiáticos (exceptuando Corea y Japón, ya bien representadas), aunque los datos que manejamos (2 desarrolladores en Egipto, China e India, 1 en México, Turquía y Colombia en junio de 2003) no son muy halagüeños en este sentido.

Tabla 4-1. Países con mayor número de desarrolladores de Debian

País1.7.19991.7.20001.7.20011.7.200220.6.2003
Estados Unidos162169256278297
Alemania5458101121136
Reino Unido3434556375
Australia2326414952
Francia1111244451
Canadá2022414749
España1011253134
Japón1515273333
Italia99222631
Países Bajos1414272929
Suecia1313202427

Dentro del mundo del software libre (y no sólo en el caso de Debian), existe una amplia discusión sobre la supremacía en el mundo del software libre entre Europa y Estados Unidos. Casi todos los estudios que se han venido realizando muestran que la presencia de desarrolladores europeos es ligeramente superior a la americana, efecto que queda mitigado por el hecho de que la población europea es mayor que la americana. Nos encontramos entonces ante una situación de guerra de cifras, ya que el número de desarrolladores per cápita favorece entonces a los norteamericanos, pero vuelve a ser favorable a los europeos si tenemos en cuenta en vez de las cifras de población absolutas solamente aquellas personas que cuentan con acceso a Internet.

En cuanto a países, las zonas con mayor implantación (en número de desarrolladores dividido por población) son las del norte de Europa (Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca e Islandia) y centro-europeas (Benelux, Alemania y Chequia), seguidos de Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos. La zona mediterránea, a pesar de ser importante en magnitudes absolutas (debido a la gran población que tienen Francia, Italia y España), sin embargo, se encuentra por debajo de la media.